En el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos conmemoramos este 30 de octubre pasado el Día Nacional de la Ejecutada y el Ejecutado Político
DISCURSO POR EL DÍA NACIONAL DE LA EJECUTADA POLÍTICA Y DEL EJECUTADO POLÍTICO
Compañeras, compañeros, familiares:
Hoy estamos aquí por nuestras ejecutadas y nuestros ejecutados políticos y sus familiares. Estamos aquí por sus nombres, por sus vidas, por sus sueños y por la lucha que dieron. Estamos aquí porque no aceptamos el olvido y porque sabemos que la memoria se defiende en la calle, en los tribunales, en los sindicatos, en las poblaciones y en cada lugar donde nuestro pueblo se organiza.
Las ejecutadas y los ejecutados políticos no fueron personas que estuvieron por casualidad en medio de una tragedia. Fueron perseguidos y asesinados por lo que pensaban, por lo que defendían y por el país que estaban construyendo y que querían construir con la Unidad Popular, encabezada por el compañero Presidente Salvador Allende.
Eran trabajadoras y trabajadores, campesinos, estudiantes, pobladores, profesionales, artistas y dirigentes. Muchos eran militantes políticos y sociales. Eran parte de un pueblo organizado que había conquistado derechos y que se había atrevido a pensar que Chile podía ser más justo, más digno y por fin, soberano. Por eso fueron asesinados.
La dictadura quiso terminar con sus vidas, pero también quiso terminar con sus ideas. Quiso destruir las organizaciones, quebrar la solidaridad entre las personas y enseñarle al pueblo que luchar tenía un precio. Quiso que el miedo reemplazara a la organización. Pero no pudieron porque los familiares se organizaron.
Cuando las autoridades negaban los crímenes, los familiares salieron a denunciar. Principalmente las mujeres —madres, esposas, hijas, hermanas y compañeras— quienes transformaron el dolor y la ausencia en la fuerza de una lucha colectiva. Gracias a ellas, Chile conoce una parte importante de la verdad en nuestro país.
Por eso, hoy queremos reconocer a los integrantes de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), desde su fundación hasta la fecha, y a todas las organizaciones de derechos humanos que han sostenido esta lucha durante más de cincuenta años.
La AFEP es una organización histórica profundamente necesaria en el presente, porque la verdad no ha llegado, la justicia todavía está incompleta, la impunidad continúa y porque nuevamente el pinochetismo renovado pretende debilitar lo que los familiares y la sociedad chilena conquistaron con décadas de lucha.
Aquí nada fue regalado. Cada verdad conocida, cada sentencia, cada memorial y cada política de reparación existe porque los familiares lucharon y no aceptaron que los crímenes quedaran escondidos. Como ha dicho nuestra Presidenta Alicia Lira, en la ceremonia del Premio Nacional de DD.HH., “los derechos no se regalan: se conquistan y se defienden colectivamente”.
Este año, Chile está gobernado por una ultraderecha negacionista que busca arrasar con la Memoria y con los compromisos del Estado en materia de DD.HH., desmantelando la institucionalidad conquistada. Desde sus primeros días, el Gobierno de Kast ha impulsado una política de retroceso, garantizando la impunidad y respaldando a agentes del Estado condenados por violaciones a los derechos humanos, promoviendo indultos y la reducción de penas.
Esto ha permitido la liberación de 56 violadores y abusadores sexuales de mujeres, niños y niñas, a los que se agregan 3 criminales de lesa humanidad. Entre ellos se encuentran los casos del ex cabo de Carabineros Miguel Segundo Arias Navarrete, el ex funcionario de la FACH Manuel Del Carmen Cabezas Pérez y el exagente de la CNI César Luis Acuña Luengo (a quien el propio subsecretario de Derechos Humanos, Pablo Mira, le concedió la reducción de su condena en 19 meses).
El otorgamiento de rebajas de pena a violadores de derechos humanos y de menores es incompatible con el Derecho Internacional, porque constituye una forma encubierta de impunidad que desconoce el derecho a la justicia de las víctimas y configura un cuadro de revictimización irreparable. Estas rebajas se han concedido mediante decretos administrativos. El ministro Fernando Rabat no puede eludir su responsabilidad política; nada lo obligaba a actuar de espaldas a las víctimas y del lado de los victimarios.
Por eso, desde esta conmemoración, exigimos la renuncia del ministro Fernando Rabat y la revisión inmediata de todos estos
decretos. ¡Las víctimas deben estar en el centro! Las víctimas de la dictadura, de la violencia sexual, los niños y niñas vulneradas, y las víctimas de la revuelta social. Porque todas las causas son nuestras.
Sin presupuesto no hay búsqueda. El Plan Nacional de Búsqueda no es propiedad de ningún gobierno, sino una obligación permanente del Estado. Exigimos recursos y verdad para las familias que llevan más de medio siglo esperando.
El “Nunca Más” tampoco puede limitarse al pasado. Durante la revuelta social de 2019, el Estado volvió a ejercer una violencia brutal. Han pasado siete años y la justicia sigue siendo dolorosamente insuficiente; eso también es impunidad. Por eso defendemos al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y rechazamos el proyecto de ley del Gobierno de Kast que busca neutralizarlo, recortar su consejo y cerrar sus sedes regionales.
Solidaridad internacional: Pueblos hermanos, Brasil y Gaza
Compañeras y compañeros, la defensa de los derechos humanos no tiene fronteras. Desde esta tribuna enviamos un saludo fraterno y combativo a los pueblos hermanos de nuestra América y del mundo, que resisten a la opresión. Saludamos con enorme alegría el triunfo democrático del pueblo brasileño, una gran victoria popular que demuestra que la organización, la esperanza y la unidad siempre pueden vencer al fascismo.
Asimismo, alzamos la voz con profunda indignación contra el horror y el genocidio que el Estado de Israel perpetra contra el pueblo palestino en Gaza. La complicidad internacional y el silencio ante la masacre sistemática de miles de niños, mujeres y familias enteras son intolerables. ¡Exigimos el fin de este exterminio, el cese al fuego inmediato y la autodeterminación de Palestina!
Llamado a la unidad y la organización
Frente a esta ofensiva conservadora, la respuesta debe ser una sola: unidad y organización. Necesitamos que las organizaciones de derechos humanos se encuentren con los sindicatos, las mujeres, las juventudes, las víctimas de la revuelta, los pueblos originarios y el
mundo de la cultura. Si pretenden silenciarnos, levantaremos una voz todavía más fuerte.
Exigimos:
• No más indultos ni beneficios que produzcan impunidad para criminales de lesa humanidad ni violadores de menores. • La renuncia del ministro Fernando Rabat y la revocación de los decretos de rebaja de penas.
• Recursos garantizados para el Plan Nacional de Búsqueda, el Servicio Médico Legal y los sitios de memoria.
• Un INDH autónomo, descentralizado y con plenas facultades. • Verdad, justicia y reparación integral para las víctimas de la revuelta social.
A nuestras ejecutadas y nuestros ejecutados políticos: su ejemplo vive en cada lucha.
A sus familiares: no están solos, su causa es la de todo el pueblo de Chile.
No vamos a renunciar a la verdad. No vamos a permitir que se borre la memoria. No vamos a aceptar la impunidad.
¡Verdad y justicia!
¡No a la impunidad!
¡No al negacionismo!
¡Alto al genocidio en Gaza!
¡Nunca más terrorismo de Estado en Chile ni en el mundo!
Raquel Roa Rubilar
Secretaria General
AFEP
OCTUBRE 2026








