Ante los graves actos realizados por el ministro de Justicia y Derechos Humanos,  Fernando Rabat, al rebajar penas y dejar en libertad a condenados por delitos de  abuso y violación sexual contra niños, niñas y adolescentes y victimarios de  crímenes de Lesa Humanidad de Punta Peuco como el ex Carabineros  condenado por secuestro y Torturas a Manuel Cabezas Pérez integrante de  FACH, de la Base Aerea del Bosque y acuña luengo condenado por el secuestro y  desaparición de los 5 jóvenes del FPMR y luego tirados al Mar en Quintay. La Coordinadora Nacional de Familiares de Detenidos/as Desaparecidos/as y  Ejecutados/as Políticos/as consideramos insostenible su continuidad en el  Gobierno.  

La decisión de la autoridad ha causado conmoción pública y revictimización a  todos los niños, niñas y adolescentes que sufrieron estos hechos abominables. 

1- Falta de probidad: Las declaraciones del ministro son inconsistentes con la  ética, la buena fe y la honestidad exigibles a un ministro o ministra de Estado. Su  conducta favorece la impunidad tanto de abusadores y violadores de menores de  edad como de violadores de derechos humanos, mediante rebajas de condena  decretadas “por orden del presidente de la República”. 

2- Atribución falsa de responsabilidad: El ministro ha intentado justificar los  decretos responsabilizando a la Corte Suprema, como si las rebajas tuvieran  origen en una sentencia judicial. Sin embargo, se trata de una decisión  exclusivamente administrativa sustentada en la Ley N.º 19.856, la cual establece  un beneficio penitenciario que reduce una pena fijada por sentencia firme y  ejecutoriada. Rebajar penas a condenados por delitos sexuales contra menores de  edad y por crímenes de lesa humanidad -quienes no tienen derecho a beneficios  carcelarios- fue una decisión del ministro en el ejercicio de una facultad propia del  Poder Ejecutivo, sin intervención de ningún otro poder del Estado.  

3- Incompatibilidad con el Derecho Internacional: Otorgar rebajas de pena a  violadores de derechos humanos constituye una forma encubierta de impunidad,  incompatible con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Lo mismo  aplica para los condenados por abusos y violaciones sexuales a menores de edad, 

toda vez que se vulnera el derecho de las víctimas a la Justicia y el principio del  interés superior del niño, configurando una revictimización irreparable. 

4- Responsabilidad del presidente José Antonio Kast: Resulta inconsistente y  demagógico que el ministro defienda la legalidad de su actuación buscando  blindar al mandatario, al calificar como un mero “tecnicismo” la fórmula “por orden  del Presidente” y afirmar que el presidente Kast nada sabía. Dicha supuesta  ignorancia solo agrava la falta, pues compromete de forma directa la  responsabilidad jerárquica del Presidente de la República. 

5- Contradicción y falta de arrepentimiento: Después de hacerse públicos los  decretos, el ministro Rabat anunció que suspenderá la firma de actos similares.  Sin embargo, afirmó categóricamente y sin arrepentimiento que volvería a hacerlo. 

6- Una política de retroceso: Nada obligaba al ministro a firmar estos decretos,  salvo la política de retroceso en materia de derechos humanos que promueve el  gobierno que representa. Esta línea de acción favorece tanto a autores de delitos  sexuales contra menores de edad como a agentes del Estado condenados por  crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura cívico militar. Con  ello, se desconoce que las atribuciones del Ejecutivo tienen como límite  infranqueable los derechos esenciales garantizados por la Constitución Política de  la República y por los tratados internacionales de derechos humanos ratificados  por Chile y vigentes. 

¡No a los decretos de rebaja de pena para condenados por delitos sexuales  contra menores de edad y violaciones a los derechos humanos! 

¡No a la impunidad!  

Ante esta gravísima situación, exigimos categóricamente la renuncia del  ministro Fernando Rabat. 

Coordinadora Nacional de Familiares de Detenidos/as Desaparecidos/as y  Ejecutados/as Políticos/as 

 Santiago 26 de octubre 2026

 

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