Ante las recientes declaraciones del candidato presidencial José Antonio Kast, relativas a  una posible liberación de condenados por violaciones a los derechos humanos y crímenes  de lesa humanidad recluidos en los penales de nuestro país, queremos manifestar lo  siguiente: 

1. La comunidad internacional y Chile, en tanto integrante de esta, han avanzado en  establecer como un valor fundamental el respeto irrestricto a la dignidad humana y el  reconocimiento y protección de los derechos humanos, lo cual se ha expresado en  múltiples instrumentos normativos del sistema internacional y del sistema interamericano  de protección de los derechos humanos, que disponen normas vinculantes y estándares  fundamentales para nuestro Estado. 

2. Dichos Tratados Internacionales sobre derechos humanos han sido suscritos y ratificados  por el Estado de Chile, encontrándose en vigor; y, en cumplimiento de esas obligaciones  internacionales, aquél ha garantizado y protegido dichos derechos que emanan de la  naturaleza humana y ha adecuado la legislación nacional a las normas del derecho  internacional. Estas normas sobre derechos humanos obligan, por ende, a los Gobiernos  de cualquier signo político, los que deben reconocerlos, respetarlos, protegerlos y  promoverlos, sin discriminación.  

3. La propuesta de indultar, liberar o intentar cualquiera otra forma que signifique  impunidad y extraer de la justicia a quienes cometieron las más graves violaciones a los  derechos humanos durante la dictadura civil-militar que nos afectó en el pasado reciente,  y cuyos efectos perviven hasta la actualidad, representa un doloroso retroceso y una  regresión grosera en la memoria histórica de nuestro país y en el respeto al derecho  internacional de los derechos humanos, y representa, además, una afrenta directa a las  víctimas y sus familias.  

4. Los derechos humanos son universales e irrenunciables, y jamás pueden ser usados o  instrumentalizados como un botín político. No podemos permitir ni aceptar una  interpretación antojadiza y parcializada de la historia, que pretenda relativizar los horrores  y sufrimientos vividos durante la dictadura por miles de chilenas y chilenos. 

5. La Justicia debe ser igual para todos y ante múltiples horrendos crímenes cometidos,  actuó. Tensionar a nuestra sociedad con la posibilidad de que se libere a delincuentes de  delitos de asesinatos, violaciones, torturas, desapariciones forzadas y que, por lo tanto, no se cumplan las condenas establecidas, jamás traerá la paz y mantendrá esta herida  abierta en el alma de Chile. Los condenados, sin importar su origen o rango, deben cumplir  sus sentencias en igualdad de condiciones.

6. La Verdad, la Justicia, la Reparación y las Garantías de No Repetición son deberes del  Estado. La hora de estos pilares que erigen todo proceso de Justicia Transicional siempre  llega, y cualquier intento de revertir los fallos judiciales o de buscar impunidad sólo  profundizará, con insospechadas consecuencias, las heridas de Chile. 

7. Reiteramos el llamado a todas y todos nuestros compatriotas a ser consecuentes con la  defensa irrestricta de la democracia y los derechos humanos, rechazando cualquier intento  de otorgar impunidad a quienes la justicia ha determinado culpables de crímenes atroces sean civiles o militares. El respeto a los derechos humanos y su fundamento esencial, la  dignidad humana, jamás puede estar sujeto al debate ni a cálculos electorales. 

CARMEN FREI RUIZ-TAGLE 

NELSON CAUCOTO PEREIRA 

ALICIA LIRA MATUS 

LUCIANO FOUILLIOUX FERNÁNDEZ 

FRANCISCO UGAS TAPIA 

MARIA PAZ ORTEGA FREI 

ALONSO IGNACIO SALINAS GARCIA 

04 de diciembre del 2025

 

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